martes, 12 de enero de 2016

La belleza del negocio

La belleza de una obra, el nombre y el talento del artista, lo etéreo, lo intocable, el arte. Todas las críticas artísticas siguen un patrón de contenidos, un tema recurrente del que no se pueden salir, pues ya no serían críticas de arte, sino otra cosa. Todas hacen su propio esfuerzo por retratar la calidad (o la poca calidad, según lo que haya desayunado el crítico) de una obra determinada, la genialidad de su creador, los rasgos bellos, los racionales, la justificación de la pintura, la escultura, el grabado... Qué bonito es el mundo del arte, reflejando el interior del hombre, su máxima expresión de creatividad, formando parte de eso que llamamos cultura y que abarca desde nuestra lengua y nuestros cuadros hasta el hecho de aderezar nuestros caldos con fideos, piedras o escarabajos, eso que muchas veces nos identifica y nos diferencia del resto, eso que tanto le gusta al hombre. Pero hasta el arte forma parte de un sistema de producción, hasta el arte cotiza en bolsa. También los artistas necesitan comer caldos, de fideos o de escarabajos, pero necesitan alimentarse, vivir, dormir entre cuatro paredes y, quien sabe, hasta tener un coche con el que poder desplazarse a pintar un paisaje, o a ver a sus madres, o a recoger a sus hijos a la escuela. La labor de un galerista está en la sombra; se asemeja mucho a la de un representante, y también tiene mucho de los antiguos mecenas que financiaban las obras de los artistas para que éstas pudieran hacerse visibles y revelarse ante el público.

Alberto Cornejo, director de la GaleríaBAT Alberto Cornejo de Madrid, lo tiene claro, "un galerista es el intermediario entre el artista y los coleccionistas, las instituciones y los museos", es decir, los compradores de los que depende que el artista vaya a recoger a sus hijos al colegio en coche o en bicicleta. Esta galería madrileña dedicada al arte contemporáneo nace oficialmente en 1977, aunque la suerte no le sonríe, "el mundo del arte no es un camino de rosas", y tiene que verse obligada a probar fortuna una segunda vez, en 1986, donde consigue afianzarse hasta la actualidad, llegando a participar en ferias como ARCO o Art Lisboa. Su punto fuerte, y excluxivo, es el arte contempóraneo, y su valor añadido, el arte también puede tener valores añadidos, es la puesta en contacto de jóvenes artistas desconocidos, de apuestas o inversiones, con auténticos mastodontes del mundillo, es decir, los caballos ganadores, los veteranos que aseguran ventas y afluencia de público en sus exposiciones (la Galería BAT ha llegado a exponer obras de Joan Miró). No es conocido el mundo de los galeristas, ni su oficio, que básicamente, aunque a mí no me parece tan básico, consiste en "separar el grano de la paja", lo que se traduce en aglutinar numerosos conocimientos sobre arte con los que poder tener una visión crítica para saber diferenciar caballos ganadores, esto es, artistas prometedores, de otros que no lo son tanto. Cornejo declara que el arte contemporáneo "es rentable con matizaciones", tantas como el propio arte en sí, tan subjetivas como la visión del artista, o incluso más, como la del comprador. El director de BAT afira que"Mantener una galería viva no resulta nada fácil", y explica que en muchas ocasiones es necesario "aportar capital personal para llevar a cabo algunas acciones". El arte es muy inestable, subjetivo, es ese mismo mundo en el que Van Gogh murió arruinado y sin oreja, mientras Duchamp le lanzaba un urinario firmado a los expertos de la Academia de Arte francesa y éstos lo convertían en una de las obras más recordadas de los movimientos artísticos contemporáneos. Y toda esta inestabilidad entraña riesgos, muchos riesgos, especialmente económicos.


Tampoco se escapa el mundo del arte del tsunami de las redes sociales y de las nuevas tecnologías. En BAT el olfato de los galeristas no sólo sirve para distinguir el olor de una buena obra del olor de una mala, sino para ser conscientes de los fenómenos que pueden cambiar y que están cambiando el paradigma, la forma de comerciar en el arte. Cornejo habla de internet, de las redes sociales y de "lo imprescindible que es globalizarse y utilizar los nuevos recursos para canalizar las acciones que se hacen". No parece un mensaje propio de alguien del mundo del arte, pero, y para ponerlo de relieve existe este artículo, el arte también tiene una cara sólida, superficial, tangible y, por lo tanto, comercializable, casi tan necesaria como la belleza y lo etéreo. Ahí es donde se mueve un galerista, a caballo entre la belleza y el negocio, en la belleza del negocio.


Alberto Cornejo de Curros. Director de la Galería BAT Alberto Cornejo de Madrid.

Nació en 1951.

Maestro Industrial. Cursó estudios de Ingeniería Industrial e Historia del Arte.

Con veinticinco años monta su primera galería.

Durante diez años dirige su propia Academia de Dibujo y pintura donde, con un nutrido grupo de profesionales de licenciados en Bellas Artes, se prepara a los alumnos para la entrada en la Escuela de Bellas Artes, así como la asignatura de Arquitectura de Análisis de Formas. También se prepara a los alumnos para la entrada en la Escuela de Restauración con las técnicas de Reintegración al Regatino.

Paralelamente comienza a editar obra gráfica de artistas contemporáneos españoles.

En 1986, la galería BAT alberto cornejo reanuda su proyecto galerístico el cual continúa a día de hoy cumpliendo este año 2016, los treinta años de andadura ininterrumpida.

Galería BAT Alberto Cornejo

Fundada en 1986, se dedica esencialmente a la promoción, edición y exhibición nacional e internacional de Artistas contemporáneos. La galería BAT trabaja con un concepto ecléctico, combinando exposiciones de artistas consagrados con jóvenes creadores en una multiplicidad de expresiones tales como: Pintura, Escultura, y Ediciones de Obra Gráfica Original.

En el año 1994 realizamos una exposición titulada:

Miró 100 años después, Exposición-Homenaje a Joan Miró. Esculturas y grabados de Miró, acompañadas de de Pinturas y dibujos de: Rafael Canogar, Joaquín Capa, Luis Feito, Joan Hernández-Pijúan, Antonio Lorenzo, Robert Llimós, Albert Ràfols Casamada, Gerardo Rueda y Perico pastor.

Las esculturas de Miró de grandes dimensiones, son sin duda las obras más importantes que han estado albergadas en la galería.


La galería BAT alberto cornejo ha participado desde 1986 en Ferias de Arte Contemporáneo tales como ARCO, Art Basel Edition, Art Chicago, Art Lisboa, etc. y Art Madrid de la cual es miembro Fundador.


No hay comentarios:

Publicar un comentario